Mostrando las entradas con la etiqueta acciones comunes. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta acciones comunes. Mostrar todas las entradas

jueves, 18 de diciembre de 2014

Acciones comunes


Acciones comunes
Los accionistas comunes se conocen en ocasiones como propietarios residuales porque reciben lo que queda, el residuo, después de haber satisfecho todos los demás derechos de los ingresos y activos de la empresa. Solo tienen la seguridad de algo: no pueden perder más de lo que invirtieron en la empresa. Como consecuencia de esta posición los accionistas comunes pueden esperar ser compensados con dividendos adecuados y, finalmente con ganancias de capital.
*    
  Propiedad

Las acciones comunes de una empresa pueden ser acciones privadas en propiedad de un solo individuo; capital perteneciente a pocos accionistas, en propiedad de un pequeño grupo de inversionistas; o acciones de participación pública en posesión de un amplio grupo de inversionistas individuales o institucionales no relacionados.

Por lo general, las pequeñas corporaciones son privadas o pertenecen a pocos accionistas; si sus acciones se negocian, esta negociación ocurre raramente y en pequeñas cantidades. Las grandes corporaciones, que se mencionan en los análisis siguientes, tienen participación pública y, por lo general, sus acciones se negocian de manera activa en las principales bolsas de valores.
*  
 Valor a la par
El valor a la par de una acción común es un valor poco inoperante establecido con propósitos legales en la carta constitucional de la empresa.

Con frecuencia las empresas emiten acciones sin ningún valor a la par, en cuyo caso asignan una valor a las acciones o lo registran en los libros a su precio de venta. Un valor a la par bajo puede ser ventajoso en estados donde ciertos impuestos corporativos se basan en el valor a la par de las acciones; si una acción no tienen ningún valor a la par, el impuesto de basa en una cifra por acción determinada de manera arbitraria.
*     
Derechos de la preferencia

El derecho de preferencia permite a los accionistas comunes mantener su participación proporcional en la corporación ante una nueva emisión de acciones. Permite a los accionistas existentes mantener el control del voto y los protege contra la dilución de su propiedad. La dilución de la propiedad ocasiona la dilución de las ganancias porque cada accionista existente tiene una reclamación sobre una parte más pequeña de las ganancias de la empresa que la que tenía anteriormente.

En una oferta de derechos, la empresa otorga derechos a sus accionistas. Estos instrumentos financieros permiten a los accionistas comprar acciones adicionales a un precio por debajo del precio de mercado, en proporción directa al número de acciones que poseen. Los derechos se usan sobre todo en corporaciones pequeñas cuyas acciones pertenecen a pocos accionistas o son de participación pública y no se negocian activamente. En estas situaciones, los derechos son una importante herramienta financiera sin la cual los accionistas correrían el riesgo de perder su control proporcional de la corporación.

Desde el punto de vista de la empresa, el uso de ofertar derechos para recaudar nuevo capital propio es menos costoso y genera más intereses que una oferta pública de acciones.
*     
Acciones autorizadas, en circulación y emitidas

La carta constitutiva de una empresa indica cuántas acciones autorizadas puede emitir ésta. La empresa no puede vender más acciones que las autorizadas en la carta sin obtener aprobación por medio de una votación de los accionistas.

Las acciones autorizadas se convierten en acciones en circulación cuando se venden al público. Si la empresa vuelve a adquirir cualquiera de sus acciones en circulación, éstas se registran como acciones en tesorería y ya no se consideran acciones en circulación. Las acciones emitidas son las acciones comunes que se han puesto en circulación; representan la suma de las acciones en circulación y las acciones en tesorería.
*   
 Derechos de voto

Los votos son comúnmente transferibles y se asignan en la junta anual de accionistas. En años recientes, muchas empresas emitieron dos o más clases de acciones comunes; difieren principalmente en que tienen derechos de voto distintos. Una empresa puede usar diferentes clases de acciones como una defensa contra la toma de control hostil en la que un grupo externo, sin apoyo de la administración, trata de ganar el control del voto de la empresa comprando sus acciones en el mercado. Las acciones de voto plural dan a cada propietario múltiples votos. Cuando las acciones de voto plural se emiten para “propietarios internos” no obtienen generalmente votos suficientes para ganar el control de la empresa. En otras ocasiones, se emite una clase de acciones comunes sin derecho a voto cuando la empresa desea conseguir capital a través de la venta de acciones comunes, pero no quiere renunciar al control de sus votos.

Cuando se emiten diferentes clases de acciones comunes con base en distintos derechos de voto, las acciones comunes clase A se designan comúnmente, aunque no de manera universal, como acciones sin derecho a voto y las acciones comunes clase B tienen derechos de voto. Por lo general, las clases más altas de acciones (por ejemplo, la clase A) tienen preferencia en la distribución de las ganancias (dividendos) y activos; las acciones de clases más bajas reciben a cambio derechos de voto. Las acciones en tesorería, que se mantienen dentro de la corporación, no tienen por lo regular derechos de voto, no ganan dividendos y no tienen una reclamación sobre los activos en liquidación.

Debido a que la mayoría de los pequeños accionistas no asisten a la junta anual para votar, pueden firmar una declaración de representación para transferir sus votos a otra parte. La 
Comisión de Bolsa y Valores controla de cerca la solicitud de declaraciones de representación de parte de los accionistas para garantizar que éstas no se soliciten con base en información falsa o engañosa. La administración existente recibe generalmente las declaraciones de representación de los accionistas porque tiene la posibilidad de solicitarlas por cuenta de la empresa.

En ocasiones, cuando la empresa pertenece a muchos accionistas, los que no forman parte de la empresa pueden iniciar una lucha por el control de la mayoría de votos para desplazar a la administración existente y ganar el control. Para ganar una elección corporativa, se requieren los votos de la mayoría de las acciones votadas. Sin embargo, la posibilidad de que un grupo que no forma parte de la administración gane una lucha por el control es muy escasa.
*     
Dividendos
El pago de dividendos a los accionistas de la empresa es a discreción de la junta directiva de la corporación. La mayoría de las corporaciones pagan dividendos trimestralmente. Los dividendos se pagan en efectivo, acciones o mercancía.
*     
Emisiones de acciones internacionales

Aunque el mercado internacional de acciones comunes no es tan grande como el mercado internacional de bonos, la emisión y negociación de acciones comunes en el extranjero aumentó considerablemente en los últimos 25 años.

Como alternativa, la mayoría de las empresas extranjeras deciden aprovechar el mercado de Estados Unidos a través de los certificados de depósito estadounidenses (ADR, por sus siglas en inglés, American depositary receipts). Éstos son documentos negociables expedidos por bancos estadounidenses que representan la participación de las acciones de una empresa extranjera, que el banco estadounidense mantiene en depósito en el mercado externo. Como los ADR se expiden en dólares por un banco estadounidense a los inversionistas de ese país, están sujetos a las leyes de valores de los Estados Unidos. Al mismo tiempo, dan a los inversionistas la oportunidad de diversificar sus carteras a nivel internacional.

Emisión de acciones comunes


Emisión de acciones comunes

Debido al alto riesgo relacionado con una empresa recién creada, el financiamiento inicial de una empresa proviene principalmente de sus fundadores en la forma de una inversión de acciones comunes. Hasta que los fundadores hayan realizado una inversión de capital propio es muy poco probable que otros contribuyan con capital propio o capital de deuda. Los inversionistas en el capital propio de empresas en etapas iniciales, así como los prestamistas que proporcionan capital de deuda desean estar seguros de que no asumen más riesgos que los propietarios fundadores.
*   
 Capital de riesgo

El financiamiento inicial con capital propio externo recaudado en forma privada generalmente por empresas en etapas iniciales con atractivas perspectivas de crecimiento se denomina capital de riesgo. Los que proporcionan capital de riesgo se conocen como capitalistas de riesgo (VC, por sus siglas en inglés, venture capitalists).

Los inversionistas menos visibles de las etapas iniciales denominados angel capitalists (promotores) son inversionistas que no operan realmente como una empresa; con frecuencia, son inversionistas individuales adinerados que están dispuestos a invertir en empresas prometedoras en etapas iniciales a cambio de una parte del capital propio de la empresa.
*     
Cotizar en bolsa

Cuando una empresa desea vender sus acciones en el mercado primario, tiene tres alternativas. Puede realizar: 1) una oferta pública, en la que ofrece sus acciones en venta al público en general; 2) una oferta de derechos, en la que las nuevas acciones se venden a los accionistas existentes; o 3) una colocación privada, en la que la empresa vende nuevos títulos directamente a un inversionista o grupo de inversionistas. Aquí nos centramos en las ofertas públicas, sobre todo en la oferta pública inicial (OPI), que es la primera venta pública de las acciones de una empresa.

Para cotizar en bolsa, la empresa debe obtener primero la aprobación de sus accionistas existentes, es decir, los inversionistas que poseen las acciones emitidas en forma privada. A continuación, los auditores y abogados de la empresa deben certificar que todos los documentos de la empresa sean legítimos. Entonces, la empresa busca un banco de inversión que esté dispuesto a respaldar la oferta. Este banquero es responsable de promover y facilitar la venta de las acciones de la oferta pública inicial de la empresa. Con frecuencia, el banquero incluye a otras empresas de banca de inversión como participantes. En la siguiente sección analizaremos con más detalle el papel del banquero de inversión.

El prospecto describe los aspectos clave de la emisión, el emisor, así como su posición administrativa y financiera. Durante el periodo de espera entre la presentación de la declaración de registro y su aprobación, los posibles inversionistas reciben un prospecto preliminar. El prospecto preliminar se denomina arenque rojo (pista falsa) debido a una nota impresa en rojo en la portada frontal que indica la naturaleza tentativa de la oferta.

Después de que la SEC aprueba la declaración de registro, la comunidad inversionista comienza a analizar las perspectivas de la empresa. Sin embargo, desde el momento en que presenta la declaración de registro hasta por lo menos un mes después del término de la OPI, la empresa debe observar un periodo de silencio, durante el cual posibles inversionistas tengan acceso a la misma información sobre la empresa (la información presentada en el prospecto preliminar) y no a cualquier dato no publicado que pudiera darles una ventaja injusta.

Los banqueros de inversión y los directivos de la empresa promueven la oferta de acciones de la empresa a través de una presentación itinerante, esto es, una serie de presentaciones con posibles inversionistas de todo el país y en ocasiones del extranjero.

Además de proporcionar a los inversionistas información sobre la nueva emisión, las sesiones de la presentación itinerante ayudan a los banqueros de inversión a calcular la demanda de la oferta y establecer un intervalo de precios esperado. Después de que el banquero establece las condiciones y los precios de la emisión, la SEC debe aprobar la oferta.
*     
El papel del banquero de inversión

La principal actividad del banquero de inversión es la colocación. Este proceso implica comprar la emisión de títulos a la corporación emisora a un precio acordado y correr el riesgo de revenderla al público a cambio de una utilidad. El banquero de inversión también proporciona al emisor asesoría sobre precios y otros aspectos importantes de la emisión.

En el caso de emisiones muy grandes de títulos, el banquero de inversión incluye a otros banqueros como socios para formar un sindicato colocador. El sindicato comparte el riesgo financiero relacionado con la compra al emisor de toda la emisión y la reventa de los nuevos títulos al público. El banquero de inversión inicial y los miembros del sindicato forman un grupo vendedor, integrado normalmente por ellos mismos y muchas empresas de corretaje.